"INDIGANANTE"
Columna semanal del Senador Gustavo Penadés
.
"El País", 03-08-2009
.
Es estos días el tema de "la pobreza" se instaló en la discusión pública, señalando el gobierno, su abatimiento como uno de sus principales logros.
El Frente Amplio sostiene que en razón de sus acertadas políticas sociales el país vio reducir el número de personas pobres e indigentes.
Pero, además, utiliza las cifras para intentar reafirmar su imagen de "monopolizadores de la sensibilidad social".
Si nuestra primera reacción es, indudablemente de satisfacción ante la circunstancia de que muchos uruguayos vean aliviar sus padecimientos, la segunda es de indignación.
En efecto, en lugar de tomar la pobreza como una realidad a ser modificada, pero por sobre todo, como una realidad conformada por uruguayos con rostro, nombre y apellido, se la toma y utiliza como elemento de propaganda electoral.
En esa línea, se empieza a comparar: si tantos pobres en tal año, o tantos en tal otro; si en la época del Partido Nacional, o si en la época del Partido Colorado.
Además, a ello se deben sumar las voces que legítimamente cuestionan las metodologías utilizadas para obtener los datos usados en aquellas comparaciones, todo lo que reafirma la desagradable impresión de que se instrumentalizan situaciones que la prudencia aconsejaría no incluir en la discusión electoral.
Por otra parte, el Frente Amplio incurre en actitudes que demuestran una profunda ignorancia, o expresan una malevolente intención.
Se agravia a la comunidad, ya que no pecamos de inocentes si afirmamos que, para todo uruguayo bien nacido saber que un compatriota vive un poco mejor es un motivo de satisfacción.
Constituiría un accionar perverso alegrarse o permanecer indiferente ante el sufrimiento ajeno.
Afirmar, como hacen algunos, que el Partido Nacional llevó a la gente a vivir mal o que no le importó su sufrimiento es, además de falso, un agravio muy fuerte.
Asimismo, el gobierno insulta la memoria y la inteligencia de los uruguayos al pretender que su administración está descolgada, separada, de la historia nacional.
Analizándola encontraremos que la calidad de vida y los ingresos de los uruguayos permanente y progresivamente evolucionan positivamente.
Veamos, por ejemplo, que en 1986, el porcentaje de personas indigentes era del 7.7%, en 1994 del 1.2%, mientras que en 2008 fue de 1.5%; en tanto, la pobreza se ubicó en 46.2%, 15.3%, y 20.5% respectivamente.
A lo anterior, es preciso agregar un elemento más, que, aunque obvio, es discretamente dejado de lado.
Nos referimos a la relación existente entre pobreza, indigencia y crecimiento económico, en tanto éste produce un aumento en el mercado de trabajo y en los salarios.
Vinculado a ello debería analizarse la eficiencia de las políticas estatales.
Corresponde interrogarse si, en un marco de expansión de la economía sin parangón en nuestra generación, las acciones del gobierno en materia social fueron las acertadas.
En tal sentido, encontraremos que en el período 1990-1994 el PBI registra un incremento del 23% y la pobreza registra un abatimiento del 42%.
La comparación con las cifras del Frente Amplio, 32% y 27%, respectivamente, nos estaría indicando que el camino por aquél elegido no fue el acertado.
"Afirmar que el Partido Nacional llevó a la gente a vivir mal o que no le importó su sufrimiento es falso y agraviante"
.
Por Gustavo Penadés
"El País" - www.elpais.com.uy -
.
- www.herrerismo.com.uy -
Columna semanal del Senador Gustavo Penadés
.
"El País", 03-08-2009
.
Es estos días el tema de "la pobreza" se instaló en la discusión pública, señalando el gobierno, su abatimiento como uno de sus principales logros.
El Frente Amplio sostiene que en razón de sus acertadas políticas sociales el país vio reducir el número de personas pobres e indigentes.
Pero, además, utiliza las cifras para intentar reafirmar su imagen de "monopolizadores de la sensibilidad social".
Si nuestra primera reacción es, indudablemente de satisfacción ante la circunstancia de que muchos uruguayos vean aliviar sus padecimientos, la segunda es de indignación.
En efecto, en lugar de tomar la pobreza como una realidad a ser modificada, pero por sobre todo, como una realidad conformada por uruguayos con rostro, nombre y apellido, se la toma y utiliza como elemento de propaganda electoral.
En esa línea, se empieza a comparar: si tantos pobres en tal año, o tantos en tal otro; si en la época del Partido Nacional, o si en la época del Partido Colorado.
Además, a ello se deben sumar las voces que legítimamente cuestionan las metodologías utilizadas para obtener los datos usados en aquellas comparaciones, todo lo que reafirma la desagradable impresión de que se instrumentalizan situaciones que la prudencia aconsejaría no incluir en la discusión electoral.
Por otra parte, el Frente Amplio incurre en actitudes que demuestran una profunda ignorancia, o expresan una malevolente intención.
Se agravia a la comunidad, ya que no pecamos de inocentes si afirmamos que, para todo uruguayo bien nacido saber que un compatriota vive un poco mejor es un motivo de satisfacción.
Constituiría un accionar perverso alegrarse o permanecer indiferente ante el sufrimiento ajeno.
Afirmar, como hacen algunos, que el Partido Nacional llevó a la gente a vivir mal o que no le importó su sufrimiento es, además de falso, un agravio muy fuerte.
Asimismo, el gobierno insulta la memoria y la inteligencia de los uruguayos al pretender que su administración está descolgada, separada, de la historia nacional.
Analizándola encontraremos que la calidad de vida y los ingresos de los uruguayos permanente y progresivamente evolucionan positivamente.
Veamos, por ejemplo, que en 1986, el porcentaje de personas indigentes era del 7.7%, en 1994 del 1.2%, mientras que en 2008 fue de 1.5%; en tanto, la pobreza se ubicó en 46.2%, 15.3%, y 20.5% respectivamente.
A lo anterior, es preciso agregar un elemento más, que, aunque obvio, es discretamente dejado de lado.
Nos referimos a la relación existente entre pobreza, indigencia y crecimiento económico, en tanto éste produce un aumento en el mercado de trabajo y en los salarios.
Vinculado a ello debería analizarse la eficiencia de las políticas estatales.
Corresponde interrogarse si, en un marco de expansión de la economía sin parangón en nuestra generación, las acciones del gobierno en materia social fueron las acertadas.
En tal sentido, encontraremos que en el período 1990-1994 el PBI registra un incremento del 23% y la pobreza registra un abatimiento del 42%.
La comparación con las cifras del Frente Amplio, 32% y 27%, respectivamente, nos estaría indicando que el camino por aquél elegido no fue el acertado.
"Afirmar que el Partido Nacional llevó a la gente a vivir mal o que no le importó su sufrimiento es falso y agraviante"
.
Por Gustavo Penadés
"El País" - www.elpais.com.uy -
.
- www.herrerismo.com.uy -

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada